Técnicas de desarrollo

Las sanaciones son como semillas, se conecta una forma de energía a su esencia de luz, el contacto con su fuente luminosa va moldeando la forma en su propia esencia.
Su finalidad es lograr abrir la comunión al Ser y a la tierra, y después abrir la visión de la luz en un@ mism@ y en l@s demás

Métodos y nuevos descubrimientos

El mundo está lleno de estrellas y de soles. Dentro de cada uno, en su interior profundo hay un sol, y este sol es el que da vida a todas las condiciones de la experiencia.

Aunque haya brillo en el interior, hay personas que aunque duela decirlo, están confundidas, heridas, perdidas y no saben mirarse con los ojos del amor. Cuando la persona empieza a percibir la luz que es, esta va creciendo hasta que la ve en todos los lugares que mira, y un día todo su ser y su vida entera termina convirtiéndose en un gran jardín de rosas y flores esplendoroso.

El campo de brillo cuando logras trascender algo sale como una oleada de luz solar hacia tu familia, amigos, la humanidad y el universo entero ayudándolos a vivir de verdad y sentir la vida. Inicia un proceso de resonancia y ellos empiezan a descubrirse a sí mismos con tu luz.

El objetivo de una sanación es trascender aquello que inhibe la percepción general o parcial de la luz y de sus reinos maravillosos. Tu ser interior brilla como una estrella y tiene tonalidades, colores y sonidos muy especiales. Sus virtudes suelen desconocerse y es hasta cuando la persona logra recibir instrucción y sanación de su ser que la persona recurre al exterior, personas y conocimientos para salir a flote y sobrellevar su propia vida.

Es decir, el objetivo de la sanación es restablecer el contacto y la percepción de su propia luz, que esta la equipe con la habilidad y el saber para superar cualquier cosa o reto que se presente en el futuro.

Desde el nivel en que la persona que encuentre trataremos de ayudarla en su propio desarrollo hasta que pueda y aprenda a conectar con su ser superior, discernir adecuadamente y aplicar los principios de luz de la fuente divina.

En este punto al que aspiramos la persona vive omniabarcantemente libre, su dependencia es absolutamente superior y comprende que el mundo es ella, que no hay influencia, ni mal. Es la libertad y esta se expresa en alegría a cada paso.

No hay control sobre la vida posible, ni sobre la muerte, no hay poder sobre otros más que sobre ti mismo, tú eres la luz del sol que brilla y no puede tener limitación, tu poder es ilimitado.